Foto// Arturo, Fuad y Alejandro Char.

Abuelo siempre me dijo bajo sus ideas conservadoras ‘dime con quién andas y te diré quién eres’, sí, suena arcaico y todo lo que se les ocurra para desmeritar una frase como esta. Pero que encaja perfectamente en esta columna.


En ese sentido, creo que la casa Char por estos días debe estar siendo muy selectivo con quienes puedan rodearlo en esta y las próximas elecciones.
Todo esto a causa de los dos últimos eventos en los que se han visto inmiscuidos indirectamente, pero que sí se confían les puede pasar factura el próximo 27 de octubre en la contienda electoral o incluso en las presidenciales.


El capítulo más reciente, en el que son señalados a nivel de Región Caribe el buen nombre de la familia en cabeza de David Char Navas, salpica a quien fue congresista durante dos periodos continuos (20 de julio de 2002 a 20 de julio de 2006 y 20 de julio de 2006 a 20 de julio de 2010) por el partido Cambio Radical, del cual es jefe su tío Fuad Char Abdala.


Para recordar, el exsenador Navas, declaró el pasado 20 de septiembre ante la Justicia Especial de Paz (JEP), en el marco de la audiencia de aporte a la verdad y en la que contó la forma en la que los políticos compraban votos en su época en el departamento del Atlántico y sus nexos con el Bloque Norte de las AUC para elegirse en el Congreso en el año 2006.


También, entregó detalles de los métodos que conjuntamente con funcionarios de la Registraduría, utilizaban para la compra de mesas de votación, el intercambio de materiales de construcción y el carrusel de votos.
Asimismo, Char Navas informó que tres familias adineradas dominaban el mapa político de la ciudad y los municipios. “Cualquier persona externa a esas tres familias debían contar con su aval para poder participar en alguna elección”, sostuvo en su declaración.


Pero si por la JEP llueve, por la Corte Suprema no escampa, esto luego de que ese tribunal condenara a 15 años de prisión a la también exparlamentaria Aida Merlano al comprobarse que llegó al Congreso de la República conformando una gran empresa de compra de votos en Barranquilla.


En las investigaciones, la Corte logró establecer adicionalmente que aparte de la condenada, los senadores Arturo Char, hermano del alcalde de Barranquilla Alex Char, y Julio Gerlein, empresario y hermano del exsenador Roberto Gerlein, serán investigados por su presunta participación en estos hechos.


Todo esto, deja muchos cabos sueltos, pero sobre todo dudas por doquier.


Los sucesos aquí mencionados, no son mas nada que el inicio de un ‘ventilador’ que mostrará la verdadera esencia de aquellos que se visten de ‘oveja’ para engañar a sus electores, pero que como bien decía mi abuelo ‘entre cielo y tierra, no hay nada oculto’, y pronto sabremos sin importar quien lo publique primero y muy a pesar de que muchos medios locales se enfrascan en omitir información relevante de interés, conoceremos quiénes son y sus actos de corrupción que endeuda a la ciudad, mientras ellos se lucran.

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