Con miras al desarrollo de La Guajira y su seguridad hídrica, uno de los propósitos fundamentales del gobernador (e), Wilson Rojas Vanegas, en su visita a Curazao, fue conocer a fondo los procesos adelantados en este país para la desalinización del agua del mar y su posterior tratamiento para convertirla en agua potable.

Como parte de su recorrido en la isla, el mandatario guajiro fue recibido por Jean Luis Maduro, director de Manejo de la Planta de Aqualectra, quien explicó que esta empresa es responsable de suministrar agua consumible a los más de 150.000 habitantes de la isla, con una reserva diaria de más de 120.000 metros cúbicos.

El propósito del mandatario encargado es desarrollar este proyecto en el Departamento de La Guajira, con el cual se beneficiarían más de 400.000 personas, sobre todo en zonas rurales dispersas, en donde históricamente la insuficiencia hídrica ha hecho mella en la nutrición y bienestar de sus habitantes y, más aún, ha desencadenado muerte de niños por desnutrición y patologías asociadas.

De acuerdo con el director que guió la visita, el proyecto para dar vida a la planta desalinizadora tardó alrededor de tres años: su construcción inició en el 2003 y se inauguró en el 2006. Aseguró que costó más de 30 millones de dólares y contó con asesoría de una multinacional francesa, pero sobre todo destacó que hoy desde esta planta se provee agua potable a todos los habitantes de la isla.

“Esto será posible en La Guajira. Con algunos proyectos de regalías y apoyo de los alcaldes podemos llevar agua desalinizada a las comunidades indígenas. Es un gran proyecto, un gran sueño. Gracias a Curazao por darme la oportunidad de ver que sí es posible desalinizar el agua para salvar a nuestro pueblo Wayúu, especialmente en los municipios de Uribia, Manaure y Riohacha”, indicó el gobernador (e), quien aseguró que desde la Administración Departamental se harán todas las gestiones posibles para llevar a La Guajira un proyecto de gran impacto como este.

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