Maduro inicia nuevo gobierno pese a fuerte rechazo internacional

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asumió este jueves un segundo mandato de seis años, declarado ilegítimo por la OEA y ante lo que Estados Unidos y la Unión Europea amenazaron con aumentar la presión contra su gobierno.

Maduro, de 56 años, se juramentó ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ, de línea oficialista), en un acto al que no asistió ningún representante de la UE ni de la mayor parte de América, excepto un puñado de mandatarios aliados.

En la primera manifestación concreta del malestar regional, Paraguay rompió relaciones. En sesión extraordinaria, la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó este jueves una resolución que declara “ilegítimo” a Maduro.

La UE, Estados Unidos y el Grupo de Lima -13 países latinoamericanos y Canadá- desconocieron la reelección de Maduro en los comicios del pasado 20 de mayo, boicoteados por la oposición, que los consideró un fraude.

“La UE lamenta profundamente que (…) el presidente Maduro emprenda hoy un nuevo mandato sobre la base de elecciones no democráticas”, indicó una declaración del bloque, que advierte con tomar “medidas adecuadas” en caso de un deterioro de la situación.

Poco antes de la investidura, Washington anunció que aumentará la presión “sobre el régimen corrupto, apoyando a la democrática Asamblea Nacional (Parlamento) y pidiendo democracia y libertad en Venezuela”, escribió el consejero de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton en Twitter.

“Venezuela es el centro de una guerra mundial del imperialismo norteamericano y sus gobiernos satélites (…) Han pretendido convertir una juramentación legítima (… en una guerra”, se defendió Maduro, en su discurso de investidura.

Del Grupo de Lima sólo México envió un representante a la asunción, en tanto que asisten los presidentes de Bolivia, Cuba, El Salvador y Nicaragua y delegados de otros países aliados como China, Rusia y Turquía.

Según la Constitución, Maduro debía juramentarse ante el Parlamento, controlado por la oposición, pero el TSJ lo declaró en desacato y en la práctica fue sustituido por la oficialista Asamblea Constituyente.

  • “Agonía” o “prosperidad” –

Heredero político del fallecido líder socialista Hugo Chávez (1999-2013), el exchofer de bus y exsindicalista de 56 años gobierna con mano fuerte tras haber sacado del juego a sus adversarios, con el control institucional y el apoyo de los militares, a quienes dio enorme poder.

AFP / Gabriela VAZ
La economía venezolana con Maduro
La desesperanza se palpa en muchos venezolanos, asfixiados por la peor crisis que haya sufrido en su historia moderna el país con las mayores reservas petroleras del mundo.

“Esto va a alargar más la agonía que hemos vivido en los últimos años. Todo ha decaído gravemente, los bienes y servicios básicos cada día son más inalcanzables. Estamos atados de manos”, dijo a AFP la enfermera Mabel Castillo, de 38 años.

Expertos auguran un agravamiento de la debacle socioeconómica por el aislamiento. Además de la escasez de comida y medicinas, los venezolanos lidian con una una hiperinflación que según el FMI alcanzará 10.000.000% en 2019.

En lo que considera la migración más masiva de América Latina en décadas, la ONU calcula que 2,3 millones de venezolanos emigraron desde 2015 y estima que esa cifra subirá a 5,3 millones en 2019.

AFP / Schneyder Mendoza
Venezolanos en el puente fronterizo que conecta con Cúcuta, tras comprar comida y otros productos en esa ciudad colombiana, el 9 de enero de 2019
Durante el gobierno de Maduro, la economía se redujo a la mitad y se contraerá 5% en 2019, según el FMI. Además, el país y su petrolera cayeron en default y la producción de crudo, fuente de 96% de las divisas, se desplomó a 1,4 millones de barriles diarios, la más baja en 30 años.

Al jurar el cargo, Maduro prometió “procurar llevar a la prosperidad económica y social” al país, con una serie de medidas que anunciará el lunes ante la Constituyente.

  • Medidas contra el Grupo de Lima –

Su reelección, en medio del resurgimiento de gobiernos conservadores en Latinoamérica, provocó una ola de sanciones de Estados Unidos y la UE contra el círculo de poder.

Maduro reiteró este jueves que tomará medidas enérgicas contra el Grupo de Lima si en las próximas horas no rectifica su posición sobre Venezuela.

AFP / Anella RETA
Nicolás Maduro
Con el apoyo de Washington y la excepción de México, el Grupo de Lima -en el que ya debutó el gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro- emitió el 4 de enero una declaración en la que le pidió no posesionarse y pasar el poder al Parlamento, lo que Maduro calificó de intento de golpe de Estado.

Previo a la investidura, el Legislativo, que celebró el comunicado del Grupo de Lima, lo declaró “usurpador”, se proclamó como único poder legítimo y anunció que impulsará un “gobierno de transición”.

Maduro advirtió que si la Constituyente, “para enfrentar el golpe de Estado”, decide adelantar las elecciones parlamentarias de 2020, “así será”.

Expertos de Eurasia Group no ven cambios en el horizonte con una oposición fracturada y disminuida, y una población frustrada y temerosa de movilizarse, que opta por abandonar el país.

No obstante, previendo que se estreche el cerco y continúen las sanciones, Maduro se ha acercado más a sus aliados, entre los que se cuentan además Irán y Corea del Norte.

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