La apertura de este ejercicio de participación estuvo a cargo de Senador Alberto Castilla Salazar, Senador Iván Cepeda Castro y el Representante a la Cámara Alirio Uribe Muñoz.

Esta problemática existente por más de 50 años, desde su inicio ha estado vinculada con el conflicto armado. Sin embargo, ahora que las FARC han firmado el acuerdo de paz y a su vez, han dejado las armas; el panorama se muestra esperanzador para generación de nuevas propuestas comunitarias de sustitución, reconversión, diversificación productiva y usos tradicionales y alternativos de cultivos catalogados como ilícitos.

A la audiencia pública sobre “Estado de la implementación de los programas de sustitución de cultivos de uso ilícito y tratamiento penal diferenciado”, convocada por el senador Iván Cepeda, asistieron representantes de comunidades Indígenas, afrocolombianas, campesinas, Ministerio de Justicia, Dirección de Sustitución de cultivos, la Unidad Nacional de Protección, Ministerio del Interior, Ministerio de Defensa y Fiscalía.

En ese contexto dentro de las intervenciones, Alejandra Llano en representación de las comunidades indígenas, afirma que el PNIS (Programa Nacional Integral para la Sustitución Voluntaria de cultivos Ilícitos) ha sido fundamental, sin embargo denuncia el hecho que varios de los líderes sociales han sido asesinados. Además, sostuvo la importancia y la necesidad de mantener el proyecto, según Llano se deben dar garantías legales a los acuerdos de sustitución que están en el acuerdo de paz.

Así mismo durante la audiencia Lucia Ramírez, delegada de minjusticia, intervino y trajo a colación una dificultad que existe en el nuevo proyecto, que establece un número de 1.7 hectáreas ya que puede haber una posible criminalización en la nueva versión del proyecto para las personas que ya están inscritas y tienen más de 1.7 hectáreas. De igual manera argumentó, “debe haber una mejor definición de lo que se entiende por pequeño cultivador para así esclarecer quiénes pueden vincularse al programa y al tratamiento penal diferenciado”.

En representación de la Alta Instancia de Género interviene Edilia Mendoza, afirmó, que el gobierno nacional tiene múltiples espacios que crean confusión en lo relacionado a cultivos, en cuanto a los programas de desarrollo y paz. Además hace un llamado, es importante un proceso de formación para asegurar la participación de la mujer “El PNIS debe tener un manejo prioritario en temas de genero.”

En ese mismo sentido se pronunció Luz Perly Córdoba, en representación de la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana COCCAM COLOMBIA. “desde el inicio del proceso de paz hemos estado comprometidos con este e incluso algunos puntos firmados. Tanto el acuerdo como el programa significaron una esperanza para este movimiento, aunque el acuerdo no recoge todos los puntos claves para nosotros, si sienta las bases para una mejorar los territorios. Si bien es cierto el Gobierno ha tenido voluntad en la implementación, esta va lenta”.

Las posiciones de organismos relacionados con autoridades de control y vigilancia del PNIS, tomaron la palabra en cabeza de Cesar William Díaz, de las asociaciones campesinas, señaló, “no se ha construido una política soberana pues dependen de los designios de Estados Unidos y las Naciones Unidas. Esto representa una necesidad de políticas soberanas que vayan encaminadas a la necesidad local”, y citó algunos acuerdos que en el pasado no se habían logrado llevar a cabo.

Diego Donado jefe de la implementación del posconflicto de la Contraloría hizo énfasis en la necesidad de tener en cuenta la disponibilidad de recursos, “aunque se cuente con 129,5 billones de pesos para el posconflicto no necesariamente todos están a disposición”. Además, hizo un llamado para que se contextualice el programa en el marco de la lucha contra las drogas.

Por último, en la intervención del representante del Comité de Integración Social del Catatumbo, manifestó la preocupación del “crecimiento de los cultivos de coca de más del 100%”, Afirmó además que este aumento se debe por la migración de otros departamentos que son desplazados por las políticas extractivas como la minería. La migración venezolana también ha influenciado en el aumento de los cultivos de coca.

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