El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano De la Rosa, acompañó a víctimas del desplazamiento forzado durante una de las jornadas de su proceso de formación técnica para la operación del proyecto «Granos del Atlántico», que busca el restablecimiento de las capacidades productivas y generación de ingresos de 250 familias, ubicadas en nueve municipios del departamento.

La formación técnica se realizó en un taller de conocimientos tecnológicos para el uso de las maquinarias con las que se realizará el proceso de empaque de granos y aceite. Esta bodega se entregará a finales de este mes junto a los otras dos que se construyen en Palmar de Varela y Usiacurí.

Se trata de una estrategia integral de asistencia y atención a beneficiarios de la organización social denominada Portal de Oportunidades del Atlántico, conformada por 50 microunidades de operación que funcionarán como redes de valor agregado y distribución de productos a granel en tiendas, abarrotes y almacenes de grandes superficies.

En esta iniciativa participan la Gobernación del Atlántico, la Unidad para las Víctimas y las alcaldías de Santo Tomás, Palmar de Varela, Ponedera, Campo de la Cruz, Suan, Manatí, Baranoa, Usiacurí y Sabanalarga.

La inversión total es de $3.160 millones, de los cuales, la Gobernación del Atlántico aporta $1.000 millones, la Unidad para las Víctimas $2.000 millones y $160 millones fueron entregados por las alcaldías vinculadas.

El gobernador Verano supervisó el avance de las obras de la bodega que funcionará en Campo de la Cruz y que recibirá a los beneficiarios de los municipios de Suan y Manatí.

«Con este proyecto estamos entregando a los beneficiarios todas las herramientas y formación técnica para que se conviertan en empresarios y proyecten, de una manera sostenible, las unidades de negocio conformadas. Esto les garantizará generación permanente de ingresos, lo que impactará positivamente la calidad de vida de cada uno de ellos», dijo el mandatario.

Agregó que en el marco de este proyecto se entregarán tres bodegas: una en Campo de la Cruz, que recibirá a los beneficiarios de Suan y Manatí; otra en Usiacurí donde también se agruparán las personas de Sabanalarga y Baranoa y la última estará en Palmar de Varela que integrará a los municipio de Santo Tomás y Ponedera.

Para la construcción de las bodegas, las alcaldías de los tres municipios donde estarán ubicadas suscribieron un comodato a 5 años con Granos del Atlántico, lo que permite seguridad jurídica respecto al uso de los predios.

El secretario del Interior del Atlántico, Guillermo Polo Carbonell, explicó que, adicionalmente a las bodegas, se tendrán 50 puntos de distribución de productos a granel como el arroz, azúcar, aceite, granos, entre otros. Cada punto estará dotado con un motocarro.

«Es un proyecto que tiene mercado asegurado, así fue pensado desde su inicio para que lo producido tenga su compra asegurada. Por eso hemos trabajado con la Cámara de Comercio, que integró a las empresas de grandes superficies, los abarroteros y tenderos. Las víctimas podrán generar ingresos de manera sostenible. Es un proyecto del que la Gobernación se enorgullece», expresó el funcionario.

El operador del proyecto es la Universidad Autónoma del Caribe y su coordinadora de Innovación, María Yeny Hurtado, explicó los beneficios financieros de esta iniciativa.

«A partir del cuarto mes de funcionamiento, las unidades productivas generarán un ingreso mensual de $638.000 para cada uno de los beneficiarios por concepto de comisión sobre las ventas».

La representante del Portal de Oportunidades del sur del Atlántico, Zoraida Álvarez Aguilar, quien fue víctima del conflicto armado en el Cerro de San Antonio, municipio del departamento de Magdalena, expresó que esta iniciativa representa un importante apoyo para la comunidad.

«Estamos agradecidos con este respaldo para mejorar nuestras condiciones de vida y trabajaremos para entregar los mejores productos del sur del departamento», sostuvo.

El alcalde de Candelaria, José De León, dijo que con esta estrategia se promueve el desarrollo económico y social de esta población lo que genera entre las comunidades optimismo.

«Estaremos atentos al avance de este proyecto para supervisar el cumplimiento de los objetivos», precisó.

En el desarrollo de esta iniciativa, las víctimas de desplazamiento forzado han recibido atención psicosocial, formación pedagógica, puesta en marcha de la organización social Portal de oportunidades y asesoría para la implementación de estrategias que le den sostenibilidad a este modelo de negocio.