Gracias a la investigación que realizó la SIJIN de la Policía Metropolitana de Bogotá, se logró poner en evidencia a cuatro guardas de seguridad que, según la entidad, permitían el ingreso de delincuentes a los conjuntos residenciales en donde trabajaban.

Estas personas se encuentran a disposición de las autoridades competentes. A dos de ellos, que ya tenían anotaciones, se les dictó medida de aseguramiento, los otros dos siguen vinculados a la investigación.

A pesar de tener estos registros, lograban vincularse a empresas privadas de seguridad, presentando cartas de recomendación falsas al igual que datos de familiares y amigos, que a su vez fingían ser empleados de otras compañías.

Por su parte, la SIJIN sigue adelantando la investigación para identificar a los delincuentes que hurtaban las viviendas.

La Policía Metropolitana de Bogotá hace un llamado de atención a las empresas de seguridad para que sean más estrictas en los requerimientos a sus trabajadores,especialmente en la verificación de los antecedentes, pues en ellos recae gran responsabilidad de la seguridad de los ciudadanos.

El modus operandi

Los vigilantes informaban previamente sobre los apartamentos que se encontraban solos. También se encargaban de manipular el sistema de video para evitar que el robo quedara registrado.

En algunas ocasiones se ofrecían como cerrajeros para forzar las cerraduras y evitar que el hurto se notara a simple vista, y que los propietarios solo se dieran cuenta al notar la falta de sus pertenencias.