POR: FRANCISCO RUIZ

“Si Junior no gana al menos 2 torneos este semestre va a ser un fracaso” probablemente esta es una de las frases que con más frecuencia pudo escuchar en el último tiempo un aficionado promedio de Junior y probablemente la frase sea cierta a día de hoy, luego del ya conocido amargo desenlace del equipo rojiblanco.

Pero yo me pregunto, ¿cuál era la necesidad de adelantarse a vaticinar un fracaso? En mi caso la primera vez que escuché dicha frase provenía de gente ajena al mundo Junior: periodistas, hinchas de otros equipos, con el tiempo terminó siendo una consigna dentro de los mismos junioristas…

Ahora me pregunto qué tan contraproducente fue ese adelantarse a los hechos, el juniorismo, poco a poco asumió que, porque se habían invertido US 10 millones en Teo, Chará y compañía, el equipo estaría inevitablemente destinado al éxito, si lo vemos en retrospectiva, era una empresa bastante ardua conseguir esa “triple corona” de la que en los últimos tiempos tanto se habló. Sensatez juniorista, rara vez un equipo recién construido (en este caso con 5 meses de trabajo) logra un éxito rotundo en tan corto tiempo. Aquí la idea no es justificar la derrota, se puede decir claramente: por nómina Junior era el favorito a ganar el título de la Liga Colombiana, pero del dicho al hecho hay mucho trecho; tal vez ese fue el gran error de Junior, pecar de optimista: esperar ganar 3 títulos- incluido uno internacional- con un equipo recién formado. El optimismo se transformó en altivez.

Decía Bielsa en alguna ocasión: «Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando» que bien le cae esa frase al momento de Junior. Y no significa ello que hay que ser conformistas, pero hay que aprender que triunfar cuesta, en un mundo donde el que queda segundo es el primer perdedor hay que saber persistir en los objetivos, seguir luchando, saber levantarse de las derrotas y continuar luchando.

Junior tiene un gran equipo, tal vez la mejor nómina rojiblanca en muchísmo tiempo, no es momento de bajar los brazos, no es momento de abandonar. Tendrán que haber depuraciones en el plantel, algunos ya han cumplido su ciclo en el equipo y otras posiciones pueden ser reforzadas con jugadores de jerarquía, solo le pedimos a la junta directiva que le dé continuidad a este proyecto, no solo el siguiente semestre, sino que sea un plan a largo plazo, solo así se podrá asegurar el éxito.

Suena todo tipo de nombres para el banquillo juniorista, antes de ello me parece justo reconocer el trabajo de Julio Comesaña, cuando llegó a finales del marzo pasado el equipo estaba patas arriba, solo un juniorista como él, un tipo que ama esta institución podía ponerle orden a ese caos; tuvo una gran nómina este semestre, es cierto, pero vaya y ordene ese desorden. Ni el más optimista soñaba hace 5 meses con estar peleando semifinal de Sudamericana, se equivocó en varias decisiones, quien no se equivoca, pero siempre que vino dejó al equipo mejor que como lo encontró, deja lección de gallardía y amor por este club. Todo el reconocimiento al uruguayo que ha entregado gran parte de su vida profesional a este equipo, su labor en el área administrativa y de divisiones inferiores sería una gran decisión, la progresión que con el comienza hay que continuarla con un DT de jerarquía.

Alexis Mendoza fue anunciado en la noche anterior por el alcalde Alejandro Char como el nuevo DT juniorista, cuenta con el cariño de los junioristas y ya demostró con una nómina más corta que puede hacer jugar bien sus equipos, lo que ahora debemos hacer es apoyarlo incondicionalmente, el hincha no puede olvidar su papel en el tema de los abonos, si queremos éxitos debemos empujar todos en una misma dirección.