La Policía Antinarcóticos en el aeropuerto Ernesto Cortissoz de la ciudad de Barranquilla, devela un siniestro plan de «la tía», quien pretendía viajar en un vuelo que la llevaría hasta Guadalajara en México.

Para distraer y evitar los controles de las autoridades en la terminal aérea, esta dama convidó a su sobrina para que juntas hicieran el viaje de turismo.

Armaron el equipaje que facturarían en bodega y con muy poca ropa y algunos bronceadores decidieron emprender el viaje.

Conscientes que las paredes de las maletas llevaban clorhídrico de cocaína en una modalidad de encauchetado creían que era imposible que fuera detectada por los uniformados.

El perfilador en la sala de abordaje observaba los movimientos de las dos damas quienes por momentos se les veía angustiadas, de repente hacían llamadas a través de un teléfono fijo y registraban fotografías de la terminal aérea.

Esto fue analizado por el perfilador quien concluyó que las damas daban razón de su ubicación a otra persona afuera para garantizar que el alijo estaba en la madriguera como se conoce en el bajo mundo a la zona de carga.

Después del análisis de las cámaras, se procedió a inspeccionar las maletas de las chicas, encontrando casi siete kilos de cocaína.

Faltando contados minutos para que las damas abordarán el vuelo que las llevaría a México, tía y sobrina fueron capturadas por las autoridades, ahora tendrán que responder por el alijo.